Juegos para cuando
estás de mal humor
Días en que nada funciona. El trabajo estuvo mal. El tráfico fue terrible. No tenés ganas de pensar, no tenés ganas de aprender, solo querés que algo te saque del modo. Estos juegos entienden ese momento exacto.
El personaje se mueve solo. Las armas se disparan solas. Vos solo movés el joystick o el mouse para esquivar. Al final de la run, la pantalla está llena de proyectiles y efectos visuales que hacen impossible ver nada. Es exactamente tan satisfactorio como suena.
Dejaste la ciudad y heredaste una granja. No hay deadlines, no hay presión, no hay nada que salga verdaderamente mal. El ritmo de las estaciones, el pueblo, los personajes. Stardew Valley es el antídoto exacto para un mundo que va demasiado rápido.
Kung fu preciso y brutal. Un estudiante que busca venganza, cada muerte lo hace envejecer. Aprender a pelear bien tarda horas — pero cuando lo logramos, el juego se convierte en un ballet de golpes encadenados que fluye como agua. Catártico no alcanza como descripción.
Construís pequeños castillos, jardines y ruinas medievales sin presión, sin recursos, sin objetivos. Solo vos y la herramienta que moldea el mundo como si fuera arcilla. Cada construcción se ve hermosa automáticamente. El juego más relajante que existe.
Escapás del inframundo griego. Morís, aprendés, volvés más fuerte. El combate es adictivo, la historia avanza aunque pierdas, y los personajes son tan buenos que querés perder para hablar con ellos. El loop más satisfactorio del gaming moderno.
¿Querés algo más personalizado?
Hacé el quiz — 8 preguntas y te recomendamos exactamente qué jugar según cómo jugás y cómo estás hoy.
Hacer el quiz gratis